Francis Bacon y otros récords en subasta.

La obra “Tres estudios de Lucian Freud” de Francis Bacon de 1969, es un tríptico en el cual el artista muestra a su amigo Lucian Freud. Se le representa en tres posiciones y perspectivas diferentes, distorsionando la imagen. Un tema recurrente en la obra de Bacon, que utilizaba con otros amigos y consigo mismo.

Tendía a crear estas pinturas con formas bulbosas, guardando semejanzas con monstruos de pinturas surrealistas, movimiento con el que tuvo cierta conexión. Aunque no perteneció al movimiento surrealista realmente.

Francis Bacon, Tres estudios de Lucian Freud, 1969, tríptico de óleo sobre lienzo, 198 x 147,5 cm cada uno.

Ya en los años 40 empezó a conformar su estilo más inconfundible. Es muy interesante a la hora de tratar sus retratos, ya que parece que se preguntaba qué había detrás de la apariencia. de hecho él decía: “La mayor parte de un cuadro siempre es convención, apariencia y eso es lo que intento eliminar de mis cuadros. Busco lo esencial, que la pintura asuma de la manera más directa posible la identidad material de aquello que representa. Mi manera de deformar imágenes me acerca mucho más al ser humano que si me sentara e hiciera su retrato, me enfrenta al hecho actual de ser un ser humano, consigo una mayor cercanía mientras más me alejo”.

Por tanto vemos que Bacon encuentra al ser cuando se desentiende de la apariencia. El vacío en el que se construye la existencia, el “accidente” es el detonante desde donde surge el cuadro. También debemos tener en cuenta que tiene cierta influencia de Munch en los trazos, de Van Gogh en las tonalidades y de Goya por la angustia que intenta plasmar, a la hora de estudiar su obra.

Otras obras parecidas del artista son Tres estudios de figuras junto a una crucifixión de 1944, Tres estudios para un autorretrato de 1979, o tríptico de 1971.

Francis Bacon, Tres estudios para un autorretrato, 1979.
Pues bien, la obra en cuestión, los Tres estudios de Lucian Freud, fue vendida el 12 de noviembre de 2013.

Dicha venta se dio en la casa de subastas Christie’s, celebrada en el Rockefeller Center de Manhattan, y alcanzó la suma de 127 millones de dólares (105 millones de euros). Superando a El grito de Munch, y convirtiéndose en la obra más cara jamás subastada hasta el momento.

De modo que quedó en el cuarto lugar en esa lista de las 10 obras más caras del mundo. Superada por la pintura Salvador Mundi, de Leonardo. La cual el pasado 15 de noviembre de 2017 fue adjudicada por 382 millones de euros.

Leonardo Da Vinci, Salvador Mundi, 1500. Óleo sobre nogal. 45,4×65,6 cm. Colección privada.

Fue el 20 de noviembre de 2013 que se dio a conocer el nombre del comprador anónimo. El tríptico de Bacon fue adquirido por la jequesa catarí Al Mayassa bint Hamad bin Khalifa Al-Thani. Ampliando así su colección que crece cada año, con un presupuesto anual de entre 1.500 y 2.000 millones de euros para los museos de Catar.

Sin embargo no cualquier pintura vale. No son de su agrado las imágenes de contenido erótico, posiciones seductivas o alusiones sexuales. Del mismo modo las obras de significado cristiano o religión no islámica, no las considera decentes. Si bien, sigue siendo una de las personas más influyentes en el mundo del arte, la jequesa apuesta por el arte moderno y contemporáneo, como bien ejemplifica su nueva adquisición.

Concluyo diciendo que Al Mayassa es una gran estratega. No paga de más por una obra que no lo merece, ya que con su acción consiguió revalorizar a Bacon, dar a conocer su colección y que hablasen de su proyecto.

 

 

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