Juan Carlos S. Duque: Desde la línea al color.

La exposición “Desde la línea al color” del artista Juan Carlos Sánchez Duque en la galería Ar+51 de Toledo propone un recorrido casi antropológico desde el trazado de líneas sobre papel, fotografía y otros materiales hasta la configuración de espacios de color sobre diversos procedimientos expresivos. Utiliza como medio de expresión distintos soportes como la fotografía, el vídeo, el lienzo o incluso los medios digitales. Y es en esta muestra donde ese transitar desde la línea a la mancha de color va tomando forma en cada una de esas técnicas.

La muestra engloba piezas de sus distintas líneas de trabajo, líneas que incluyen un sentir particular y sobre las que no hay limitaciones de expresión ya que esa búsqueda puede ser concretada utilizando cualquier manifestación como el videoarte, el arte electrónico, el software, la escultura o las instalaciones interactivas.

El artista ha expuesto su trabajo en galerías, museos y espacios expositivos como el Centro Conde Duque de Madrid y de otras ciudades como Barcelona, Santander, Valencia, Badajoz, Murcia, Málaga, Girona, Segovia, Oviedo o Tenerife y ha participado en muestras en Pekín, Taipei, Seúl, Teherán, Cracovia, Hong Kong, México DF y festivales o muestras en Francia, Grecia, Chile, Honduras, Colombia o Alemania.

CGM: ¿Cómo se pasa de profesor a artista?

Duque: Yo creo que no se puede pasar de uno a otro, simplemente se siente que desde la honestidad se comunica del mejor modo posible aquellos conocimientos que uno ha ido, modestamente, adquiriendo y se puede hablar sobre las experiencias que has vivido, lo único que cambia, quizás, es el modo de expresarlo. Y si en el discurso eres capaz de transmitirlo y conectar con los demás creo que has cubierto al menos el objetivo primordial.

¿Cómo se desarrolla la carrera artística a través de la labor docente? ¿Es complicado compaginarlo?
Silla de Magritte

Creo que en mi caso la labor docente queda enriquecida con la faceta artística porque puede aportarle otra mirada que la complemente. El dedicarte a crear puede aportar a la enseñanza una posición más modesta sobre la diversidad de soluciones al mismo problema y al mirar de manera más inocente sobre las soluciones que aportan los alumnos y que a menudo te sorprenden y te enriquecen también.

¿Cuándo decidiste o sentiste que el arte no era tan solo un hobby?

No recuerdo haber sentido nunca que el arte fuese un hobby. Desde el principio ha sido una faceta que cada vez ha ido colmando más mi tiempo y mi manera de pensar y sentir. Ha sido más como un proceso de conocimiento de una parte de mí que utiliza ese medio de expresión y que fluye de manera fácil pero que quizás al principio no le daba demasiada importancia porque simplemente miraba hacia otras facetas en las que concentraba más mi atención.

Trabajas en diferentes técnicas y soportes, ¿cómo definirías tu arte? ¿De qué influencias partes?

Una de las últimas series sobre la que he estado trabajando el año 2018 ha sido “Geometría heredada” que es un conjunto de pinturas sobre diversos formatos y que ha desembocado en otra serie pictórica e incluso en esculturas como la serie “Fierroplexia” de chapa de acero policromada. Aquel título creo que sintetiza un modo de proceder que a veces me sucede y que es como todo lo que me influye, y que he ido metabolizando durante largo tiempo, en un momento dado se traduce en una forma nueva de verlo aportando parte de mí e incluso añadiendo otros procesos e ideas.

En otros casos el modo de proceder es distinto porque es la palabra, o la idea materializada en verbo, la que puede ser el detonante del proceso del pensamiento y búsqueda. A veces sucede que es el propio medio el que induce esa búsqueda de experimentación y conlleva hacia unos derroteros que te sorprenden y que te hacen sentir, al llegar, que era eso justo a lo que, esa incesante búsqueda, te quería llevar.

A groso modo, mis influencias son muy diversas y puedo sentirme atraído e influenciado por Olafur Eliasson, Foncuberta, Doug Aitken, Bill Viola, Yan Fudong, Duchamp, Lewitt, John Klima, Houellebecq, Borges, Buñuel o Cortazar, por nombrar a algunos.

¿De qué depende que utilices una técnica u otra?

La técnica que utilice en cada caso dependen fundamentalmente de lo que quiera expresar inicialmente y después del modo que sienta que lo pueda expresar más fácilmente o que el propio medio sirva como un canal más apropiado.

Tan cierto como lo anterior es que habitualmente me gusta experimentar en nuevos medios que sirvan para, a veces, buscar un nuevo modo de expresar lo que, sin darme cuenta al principio, sirva para contar discursos similares, iguales o simplemente evolucionados, pero con nuevos y enriquecedores matices.

¿Cómo se ve el mundo del mercado de arte desde el punto de vista de los artistas?

Yo entiendo que el artista es un “creador” que, en general, pasa la mayor parte del tiempo sumido en ese proceso creador y en la mayoría de los casos el mercado del arte es como un ente de vida propia y compleja de la que a veces pueden surgir relaciones de intenso afecto pero que sobre todo, siempre, a mí me produce una profunda alegría el hecho de que alguien se interese por alguna de tus obras y decida comprarla y compartir parte de su espacio y tiempo para disfrutarla.

Has expuesto en estos últimos años en varios lugares. ¿Qué supone para ti el exponer?

Exponer es siempre una oportunidad desde muy diversos puntos de vista. Primero, siempre es un reto ante el espacio expositivo que tienes que hacer tuyo. Se trata de crear una experiencia en el recorrido propuesto de la exposición. Es encontrar el lugar adecuado para cada una de las piezas que se proponen y que se produzca el dialogo entre ellas y el visitante, de tal manera, que el discurso quede completado con los agentes que intervienen.

Por tanto, cada nueva exhibición es una nueva experiencia que te aporta desde el mismo momento en que empiezas a planteártela hasta cuando terminas de montarla e incluso después, durante todo el tiempo que está expuesta.

¿Se generan más ventas tras una exposición?

Siempre que expones es una ocasión de llegar a muchas más personas y por ende, es una posibilidad de que alguien se encapriche de alguna pieza y se materialice en una venta.

¿Qué proyectos tienes en mente? ¿Futuras exposiciones?

La siguiente exposición en la que participo es POST DIGITAL ANTHROPOCENE en el Museo Nacional de Bellas Artes de Taiwán (NTMOFA) que se presenta a la prensa el 7 de marzo de 2019 y se inaugurará el 10 de marzo y en la que participo con una escultura interactiva que estuvo hace dos años en la KF Gallery de Seúl y después en el Centro Conde Duque de Madrid.

Uno de los proyectos que estoy terminado es una pieza interactiva que trabaja, partiendo de audios y aúna imágenes realizadas en 3D. Ésta reaccionará ante la presencia de gente según un modelo de comportamiento de personalidad que irá evolucionando en función del histórico de lo que hayan ido haciendo los visitantes de la instalación.

 

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