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Sueños Rotos.

El pasado jueves inauguró la Galería 6mas1 una exposición cuanto menos curiosa. Poca cosa había colgada en sus paredes. Sin embargo era de lo más curioso, interesante y tangible. El periódico SUBLIME. Un proyecto común de una larga lista de artistas, gestores y agentes en el arte. Un recopilatorio de Sueños Rotos.

Editado por la Galería 6mas1, con la colaboración de José Luis Corazón Ardura, Cruela Devir, Fernando Gómez de la Cuesta, Rebeca Marín, Eugenio Merino, Avelino Sala, Pelayo Varela PSJM, entre otros. En él se recogen todo tipo de noticias, ensayos y reflexiones sobre el mundo del arte. Incluyendo un credo al capitalismo digno de ser rezado cada noche antes de ir a dormir rosario en mano.

Pero sin lugar a duda, mi parte favorita fue al llegar las ESQUELAS. Un pequeño rincón dedicado a la historia del galerismo, en el que se recuerdan a los caídos en estos años. Galerías como la New Gallery, Liebre o la gran Soledad Lorenzo, que pasaron a mejor vida se les rinde homenaje.

Todo un honor, pero también una reflexión en sí misma.

¿Se comió el pez grande al pez pequeñito? ¿No pudieron ante los vaivenes del mercado? ¿Qué más tenían que hacer para sobrevivir a este mundo despiadado?

Depende del caso vemos como murieron jóvenes o tras una larga y prospera vida. Los años de crisis no fueron fáciles. Se llevaron a “rollizos bebés” como el caso de la Ilustrísima Galería L21, que cerró a los pocos meses y se retiró a Mallorca tal y como vivió, minimalistamente. Galería Liebre, que a sus apenas cuatro años de edad, y con un traslado del Barrio Salamanca al aclamado Doctor Fourquet, que acabó con ella.

Pero no solo los jóvenes soñadores se ven obligados a marchar. Grandes y renombradas galerías están reunidas en esta publicación. La Excelentísima Galería Joan Gaspar, que nació en un mercado bien distinto, allá en 1972 en Barcelona, que viajó a la capital en 2003, y cuya vida terminó el 9 de diciembre de 2014. Un mensaje para Joan Gaspar y todo su equipo y artistas, y tal y cómo se llamó su última exposición: “HASTA SIEMPRE”.

La gran Galería Soledad Lorenzo, como si de una broma de mal gusto se tratase, un día después del día de los santos inocentes de 2012 y tras 26 años de ejercicio, cerró. La Soledad nos consumió dejándonos sin muestras de los más grandes: Sicilia, Bourgeois, Palazuelo… Y se marchó con una frase que podría ser una premonición de lo que estaba por llegar: “No corren buenos tiempos para el arte”.

Y nos despedimos como ella lo hizo, la señora Oliva Arauna, quien empezó en los 80 y en 2015, tras 29 años se marchó sin pena ni gloria. Dejando una larga lista de huérfanos, artistas y becarios. La propia esquela da a entender que no toda su vida es memorable… Pero eso, es otra historia.

Guardemos un minuto de silencio por los fallecidos, y reflexionemos…

 

 

 

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