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Los democratizadores de la cultura: las galerías de arte.

Hoy quiero hablar de esos grandes superhéroes del mundo del arte, los defensores de los artistas y los democratizadores de la cultura: las galerías de arte.

Por supuesto existen otros: agentes, asesores, centros culturales, comisarios. Que también lo hacen visible, pero cada vez admiro más el trabajo que conlleva una galería de arte.

Exposición de Alejandro S. Garrido, Dos proyectos. Galería Casa Sin Fïn
Exposición de Alejandro S. Garrido, Dos proyectos. Galería Casa Sin Fin

En primer lugar tienen el valor de enfrentarse a unos gastos sin tener unos beneficios medios asegurados. Depende mucho del mercado, la economía y de que tipo visitas recibe. Saber elegir la zona donde situar tu galería: a pie de calle, en un piso, … Son una larga lista de decisiones a tomar antes de conformarla. 

Por otro lado la línea de la galería. Esto determinará qué artistas serán parte de esta gran familia. Aquí debo decir que las galerías que trabajan con jóvenes o no tan jóvenes emergentes, dándoles su apoyo sin tener mucha experiencia, tienen un plus en mi concepción de superhéroes.

Exposición Guillermo Mora, Los fondos remontan. En la Galería Moisés Pérez de Albéniz.

Galerías que, siendo pocos o muchos los miembros que trabajan en ellas, lo hacen a diario para llevar a ambas partes a buen puerto. Grandes galerías con un equipo para cada necesidad y pequeñas galerías todo terreno que practican el “Juan Palomo” a diario. Siendo prensa, recursos humanos, contabilidad, comisarios, etc.

Todas ellas tienen varios puntos en común. Uno de ellos sin duda, es la recepción de propuestas de artistas a diario. Algunas de ellas ya están desbordadas y prácticamente no pueden hacer sino tenerlos en cuenta para el futuro. También se puede optar por exposiciones grupales, con programas como A3Bandas, Apertura, ferias, para poder exponer todo lo que querrían.
 
Por todo ello me parecen unos valientes.
Quienes abren a diario sus espacios, habiendo colgado con toda la ilusión esas obras que esperan ser vendidas. Dando una buena noticia a sus hacedores y pudiendo respirar tranquilos un mes más a sus expositores. No son meros comerciantes, sino democratizadores de la cultura. Ellos nos acercan el arte y su historia, nuestro día a día, nuestros problemas y nuestros quebraderos de cabeza hecho objetos plásticos, fotografías, o esculturas.
Exposición de Paulo J. Futre, La cuarta pared. En la galería Ipsum

Con este post doy las gracias a todos ellos. Por darnos diferentes puntos de vista, por enseñarnos a ver y a pensar de otro modo. Por su amabilidad cuando se ofrecen a explicar cada exposición, por luchar contra una sociedad cada vez más indiferente a lo que nos rodea, intentando generar movimiento en esas neuronas adormecidas por la televisión.

Gracias.

 

 

PD: Aunque está claro.. que no todas las galerías entrar en esta definición. Sobre otras tantas tengo otra opinión, bien distinta. ^^

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